Pocas ciudades desprenden tanta luz como Hoi An, situada en el centro de Vietnam. Un lugar donde las
culturas se entremezclan: las casas de diseño japonés, la cultura china presente en los templos y pagodas y la arquitectura francesa de las edificios coloniales. Y es que esta encantadora ciudad fue en su día la cumbre del comercio, constituyendo el principal puerto del Sudeste Asiático.

La mejor manera de conocer de cerca la historia de Hoi An y su tradición pesquera es asistiendo al
prestigioso espectáculo Hoi An Memories, conocido como el mayor espectáculo de Vietnam al que se ha
llegado a comparar con la apertura de los Juegos Olímpicos. Un equipo de 500 actores y bailarines hacen viajar en el tiempo hasta la época en que Hoi An era un puerto comercial durante los siglos XVI y XVII y muestra cómo la ruta de la seda conectaba Vietnam con el resto del mundo.

Conocida como la ciudad de los farolillos y de la costura, Hoi An es hoy en día una de las ciudades más
bonitas del país, atrayendo a multitud de turistas cada año. Incluso la UNESCO ha reconocido la importancia de esta ciudad proclamando su casco antiguo Patrimonio de la Humanidad.

Es el destino perfecto para los fanáticos de la moda. Aquí se encuentran cientos de sastres nativos en cada esquina dispuestos a realizar a medida una copia de la prenda que se desee y por un precio muy accesible. Cuentan con todos los colores y texturas imaginables y trabajan en un tiempo récord, en menos de 48h estará listo.

IMG_5343

La mejor manera de conocerla es perdiéndose por sus calles, pues Hoi An no es una ciudad de itinerario fijo, lo mejor es dejarse sorprender. Descubrir en cada esquina la infinidad de sastrerías de la ciudad, comer en alguno de los muchos restaurantes que bordean el rio Thu Bồn y observar los barcos de mil colores o disfrutar del ajetreo del mercado de la ciudad son algunos de los placeres de recorrer Hoi An. Además sus calles presumen de encanto y tranquilidad pues solo circulan peatones y alguna que otra moto.

Cuando llega la noche, es obligatorio volver a pasear por al ciudad y descubrir su otra cara. Todas las calles se adornan con la luz de farolillos de todos los colores. Es tradición montarse en alguno de los botes que surcan las aguas del Thu Bon, no sin antes comprar una pequeña lámpara de papel que se lanzará al agua mientras se pide un deseo.

Pero si las noches son mágicas de por si en Hoi An, existe una noche al mes particularmente especial con cada luna llena. Durante esta noche las motos no pueden circular por el casco histórico y la ciudad se transforma en un lugar de ensueño con baile, canto, comida tradicional y por supuesto miles de farolillos de seda adornándola, es la Noche Legendaria de Hoi An.