A veces nos empeñamos en conocer lugares lejos de donde vivimos sin llegar a visitar antes rincones mágicos que tenemos al lado de casa. Hace unos años que me di cuenta de la cantidad de pueblos, cascadas, playas y demás lugares preciosos que hay en Galicia, a solo unas horas en coche.

En un post anterior os he hablado de mi ruta por el norte de Galicia https://luciaontheroad.com/5-lugares-imprescindibles-de-galicia/. Pero ahora quiero hablaros de la ruta de un día que hice hace algún tiempo por A Coruña, concretamente por el confín meridional de la Costa da Morte. En esta ruta entre el monte Pindo y el Louro visité la conocida playa de Carnota y su impresionante hórreo, la cascada del Ézaro y finalicé el día con una breve visita al pequeño pueblo de Ponte Maceira.

Carnota

carnota

Nos levantamos temprano para emprender nuestro viaje desde Cangas, donde vivo, y en casi dos horas llegamos hasta Carnota, la primera parada de nuestra ruta de un día en Costa da Morte. Se encuentra a 73 kilómetros de Santiago y a 103 kilómetros de A Coruña.

Carnota es principalmente conocida por albergar una de las mejores playas de Galicia. También se trata de un municipio de gran riqueza cultural y paisajística. Está situado entre el final de las Rías Baixas y el comienzo de la Costa da Morte, exactamente entre la desembocadura del río Xallas y el de Punta Lens.

playa de carnota
playa carnota

Si algo abunda en este lugar son los hórreos. Y es que aquí se encuentran dos de los hórreos más importantes de Galicia: el hórreo de Lira y el hórreo de Carnota. Ambos fueron construidos en el s. XVIII.

Los hórreos son un tipo de construcciones gallegas de piedra o madera que se elevan del suelo gracias a pilares. Su función es guardar las cosechas, para mantener el grano lejos de la humedad y de pájaros o insectos que podrían dañarlo. En la actualidad todavía se utilizan para conservar productos como patatas o cebollas, pero cada vez es menos común. En definitiva, constituyen una forma característica de la arquitectura gallega y su paisaje.

hórreo carnota

El hórreo de Carnota se encuentra a muy pocos metros de la iglesia de Santa Comba y con su longitud de casi 35 metros, es considerado el hórreo más grande de la comunidad de Galicia. Es la construcción más representativa del municipio y fue declarado Monumento Nacional. Fue construido en el año 1768, aunque unos años después se amplió y adquirió su aspecto actual. Es curioso observar los veintidós pares de pies sobre los que se sostiene.

Muy cerca de esto hórreo nos encontramos también con otra de las visitas obligadas de este pueblo, su cementerio. He de decir que no suelo estar muy interesada en los cementerios, pero este nos lo encontramos por casualidad después de visitar el hórreo y la verdad es que era muy bonito.

cementerio carnota
cementerio carnota

Pero el lugar más famoso de Carnota es su playa. Se trata de una playa de más de siete kilómetros que la han convertido en la playa más extensa de Galicia. En su parte posterior la arena forma dunas y se convierte durante el invierno y otoño en un lugar de interés para la observación de distintas aves. Unas pasarelas de madera llevan hasta la playa propiamente dicha.

Cuando yo fui era invierno, por lo tanto hacía demasiado frío para darse un baño, pero es conocida como una de las playas más peligrosas. Más de una vez ha habido incidentes graves debido a sus grandes olas y aguas turbias.

Ézaro

ézaro
ézaro

Nuestra segunda parada en esta ruta de un día en Costa da Morte fue el pequeño pueblo pesquero de Ézaro, conocido principalmente por su famosa cascada. Desde Carnota hasta Ézaro son solo 20 minutos en coche y además el camino va bordeando toda la costa y permite disfrutar de paisajes preciosos.

Por lo general la gente acude a este pueblo para visitar la Cascada del Ézaro, en gallego Fervenza do Ézaro. Esta cascada se forma en la desembocadura del río Xallas, y es por ello que este lugar es tan especial, ya que se trata del único río de toda Europa que desemboca en el mar así, dando un salto. Este desnivel al final del río provoca que el agua se precipite al océano creando una bonita cascada de 40 metros de altura. Podréis imaginaros la espectacularidad de este lugar.

mirador ézaro

Vale la pena subir al Mirador del Ézaro desde donde se puede ver el embalse de Santa Uxía, la ría que desemboca en la playa de Ézaro y el océano Atlántico. Sin embargo desde aquí no es posible contemplar la cascada, para ello hay que descender hasta el nivel del mar.

Uno vez abajo se puede aparcar el coche a solo cinco minutos andando del pie de la cascada. El camino que nos conduce hasta ella es una bonita pasarela de madera de 300 metros. Otra forma diferente de contemplar la cascada es alquilando un kayak y surcando sus aguas.

Ponte Maceira

ponte maceira

De vuelta a casa, para finalizar nuestra  ruta de un día en Costa da Morte, decidimos parar en el pequeño pueblo de Ponte Maceira. Paramos solo media hora pero fue suficiente para pasear un poco por el pueblo y ver lo principal.

Este pueblo acoge una presa de un molino, una capilla, un bonito palacio moderno y, en especial, su puente medieval conocido como A Ponte Vella, construido sobre el río Tambre en el siglo XIII. Este puente es curioso porque divide los dos municipios entre los que se encuentra este pueblo: Ames y Negreira.

ponte maceira
ponte maceira

Su palacio se encuentra justo al borde del río, se observa cruzando el puente. Se le conoce como el Pazo de Balandrón y es de propiedad privada, por lo tanto solo se puede disfrutar desde el exterior. También vale la pena ver los tres molinos de agua que se encuentran a orillas del río. Uno de ellos funciona actualmente como restaurante y además tiene muy buena fama.

Pero lo mejor de estos pueblos es pasear por sus calles empedradas. De hecho por aquí pasan muchos peregrinos que realizan el Camino de Santiago ya que suelen cruzar este pueblo para dirigirse hacia Fisterra, el punto final de su ruta.